domingo, 12 de agosto de 2012

OJO POR OJO: HISTORIAS DE ALIANZAS Y TRAICIONES DE PANCHO DOMÍNGUEZ

Previo al proceso electoral por la capital, el alcalde Pancho Domínguez negoció con los priistas su apoyo en contra del candidato panista Armando Rivera. La condición sería que de ganar Roberto Loyola, tendría inmunidad para evitar se revisaran los cambios de uso de suelo aprobados y algunos negocios poco claros. Hoy el aliado panista se convierte en el enemigo frente a su intención de ser el candidato a la gubernatura en el 2015 Por: Rafael Pinzón G/ El Informe Pinzón Querétaro, Qro.- La vertiginosa carrera del médico veterinario zootecnista Francisco “Pancho” Domínguez está marcada por momentos claves. En el 2006 ante la falta de candidatos jóvenes, es impulsado por el entonces gobernador Francisco Garrido y su secretario de gobierno, el yunquista Alfredo Botello como candidato a la diputación federal, a pesar de carecer de militancia partidista y de antecedentes de cercanía con el PRI. Líder de los ganaderos queretanos, Domínguez Servién gana la elección y sin mayor experiencia ni conocimiento académico llega a San Lázaro donde la complicada toma de protesta de Felipe Calderón lo lleva a la fama nacional, no como orador ni político, sino como peleador al subirse a golpearse con otros legisladores en pleno congreso de la unión. La foto del queretano cayendo por la tribuna y con la camisa rota fue considerada por los panistas como “un ejemplo de lucha” y fue arropado incluso por el propio Calderón quien le mostró su simpatía y apoyo. 2 años y medio después y dejando su cargo antes de tiempo, pide licencia para buscar la alcaldía y llega a la capital. Asesorado por miembros del grupo yunquista que lo impulsaron en sus inicios, Domínguez organiza ya en la alcaldía su propio grupo de apoyo “ Los Panchitos”, integrado por empresarios, amigos de la infancia y hasta periodistas quienes se convirtieron en un grupo cerrado que ,además de hacer negocios apoyados por el edil, empezaron a organizar su candidatura al Senado para lo que será el proyecto electoral de Domínguez y sus “Panchitos” en el 2015: la candidatura al gobierno del estado por el PAN. Sin embargo y a pesar de su popularidad fabricada desde los medios de comunicación, “Pancho” tenía en ese momento otro liderazgo natural dentro del PAN: El también ex alcalde y aspirante a la gubernatura Armando Rivera quien veía en su regreso a Centro Cívico su oportunidad de buscar la candidatura en el 2015. Por tanto, Rivera era para Domínguez, también el estorbo natural para su plan electoral del 2015. Inserto en el grupo Calderonista, el alcalde apoya en la interna presidencial al ex Secretario de Hacienda Ernesto Cordero, quien por su cercanía presidencial, había otorgado apoyos extraordinarios a la capital. Sin embargo, las torpezas electorales de Cordero y su poco nivel de aceptación, le llevaron a boicotear a su propio candidato en la entidad y pactar con la gente de Rivera que apoyaba a Josefina Vázquez Mota. A pesar de las promesas de apoyo a su “amigo”, Domínguez provocó que Cordero perdiera 3 a 1 contra Vázquez Mota con quien de inmediato se pronunció y dio su apoyo público. Sin embargo, la cercanía de Armando Rivera con JVM y la integración de la dirigencia estatal panista, le daban ventaja en el liderazgo panista y le ponía en la bolsa la candidatura a la alcaldía y una eventual ventaja en la interna del 2015. Ante ello y pese a lograr la candidatura al Senado, Pancho veía en Rivera a su enemigo natural. Sabedor de que el PAN no ganaría la elección presidencial y el PRI fortalecería su poder desde la presidencia buscó a través de periodistas integrados dentro del grupo de “Los Panchitos” a miembros de la dirigencia estatal del PRI a quienes ofreció su apoyo para evitar que Rivera llegara a la alcaldía y que Loyola recuperara el gobierno perdido 15 años atrás. La condición: una eventual inmunidad ante la llegada del gobierno priista en algunos cambios de uso del suelo aprobados y algunos “negocitos” otorgados a miembros de “Los Panchitos” de manera directa. La alianza fue aceptada, se dice, incluso a espaldas del candidato priista Roberto Loyola quien no fue informado por su dirigencia de tal alianza con el panista. Ya en plena campaña, la actitud de Domínguez en contra de Rivera y del propio PAN fue evidente; contrató propaganda en lugares prohibidos y en contra de la opinión de Rivera y su dirigencia panista, incluso retando a su dirigente José Báez a mostrar la ilegalidad de la contratación; su falta de apoyo en actos públicos al candidato a la capital y la aportación de datos y fotos para la guerra sucia que los priistas organizaron en medios de comunicación y las redes sociales contra el propio candidato panista. En el clímax de la campaña, “Pancho” utilizó a sus contactos periodísticos, a quienes había otorgado antes de su salida jugosos contratos publicitarios, para filtrar datos y fotos que desviaron la atención del proceso electoral para convertirlo en lo que pareció todo un circo electoral. Todo ello, se asegura, a las espaldas del candidato priista Roberto Loyola quien en repetidas veces se pronuncio en contra de la guerra sucia y por una elección limpia y sin acusaciones personales. Con la derrota de Armando Rivera y su llegada al Senado, Pancho Domínguez mantiene vivo su proyecto electoral del 2015. Hoy buscando de nuevo el apoyo de Ernesto Cordero, quien podría liderar el Senado, intenta apoderarse de la dirigencia estatal del PAN, descalificando a José Báez en su liderazgo y con ello mover las fichas del 2015 Sin embargo, los priistas, sus anteriores aliados, hoy lo contemplan justo como el candidato natural del PAN para la próxima elección de gobernador y por ello su enemigo natural. Tal vez el error de cálculo está en que Roberto Loyola no fue parte del pacto y buscará hacer un gobierno ejemplar para ser él el candidato en el 2015. Ojo por Ojo y diente por diente. …Y nada mejor que un gobierno que transparente los errores de los últimos 15 años de los panistas para tener la simpatía de los queretanos votantes a 3 años de distancia